En un estudio pequeño, la gama de mancuernas suele decidir cuánto suelo queda para todo lo demás. Elegir entre pares fijos y ajustables es, en realidad, elegir entre espacio, supervisión y mantenimiento.

Pares fijos: previsibles, pero voraces

Una gama de 2,5 a 30 kg en pasos de 2,5 kg son 24 mancuernas y unos tres metros de rack. El socio encuentra su peso al instante y el personal ve de un vistazo qué falta. El coste es suelo ocupado y capital inmovilizado en la parte alta, que pocos usan.

Ajustables: compactas, con matices

Un par de mancuernas ajustables puede sustituir un rack completo, lo que encaja en estudios de entrenamiento personal y gimnasios domésticos. Compruebe el mecanismo de ajuste bajo carga, el peso máximo y si el perfil del mango sirve tanto para press como para curl. En entornos comerciales, las ajustables necesitan además una norma de recolocación, o el mecanismo sufre.

Racks y circulación

Los racks de dos niveles ahorran espacio, pero el nivel inferior es donde se caen las mancuernas. Los de tres niveles se leen mejor en planta, pero necesitan holgura detrás. Deje al menos 1,2 m entre la cara del rack y el banco más cercano.

Especificar el juego

Confirme la progresión de pesos, el material de las cabezas (uretano, goma o neopreno), el acabado del mango y si el rack va en la misma caja. Esos detalles cambian tanto el coste puesto en destino como la experiencia del primer día en la sala.